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![]() Octavo año de ocupación |
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| MARZO DE 2010 |
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OCCUPATION YEAR 8 starts on march 20th 2010 |
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EL JUEGO ESTRATÉGICO DE ESTADOS UNIDOS EN IRAQ
El
Tribunal
BRussells
tiene
la obligación de explicar por qué estas
elecciones celebradas bajo un régimen de
ocupación extranjera no son una bendición, sino
un drama para el pueblo iraquí.
Los resultados de las sanciones (1991) y la
ocupación (2003), no significaron el progreso
para el pueblo iraquí, sino todo lo contrario |
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4 de marzo de 2010 Abdul Ilah Albayaty & Hana Al Bayaty |
EL DRAMA DE LAS
ELECCIONES IRAQUÍES Al dar carta blanca a sus aliados feudales, EEUU está empujando a Iraq hacia un colapso nacional y un posible enfrentamiento regional que pudiera forzar la planificada división de Iraq.
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La puesta en escena de las elecciones iraquíes,
pretendiendo que suponen un momento decisivo
para el futuro de Iraq es un plan de propaganda
estadounidense contra la resistencia y las
fuerzas antiocupación iraquíes que no participan
con la presentación de candidatos en estas
elecciones. El gobierno de Obama, comprometido,
por razones militares y económicas, con su plan
de retirada y con la devolución de Iraq a los
iraquíes, se enfrenta a la realidad de que el
pueblo iraquí en los meses y días que han
precedido al proceso electoral empezó a
desconfiar del proceso electoral tal y como han
demostrado las pocas inscripciones previas
necesarias para poder ejercer el voto.
El proceso político produjo una situación
trágica para los iraquíes: una corrupción
generalizada en la que están implicados
ministros, diputados e instituciones
gubernamentales sin haber tenido una condena por
ello; decenas de miles de prisioneros han
sufrido torturas, han sido violados o
sentenciados sin el debido proceso; cinco
millones de refugiados que no tienen ni
protección ni se les aplican los derechos y que
incluso no son reconocidos como refugiados por
el gobierno; la violación generalizada de los
derechos humanos; la carencia absoluta de los
más elementales servicios como depuración de
agua, electricidad o un sistema de
alcantarillado; el desempleo, que ha llegado al
50 por ciento de la población, se une a la
imposibilidad de lograr ingresos de forma
decente; los iraquíes no tienen ni sanidad ni
educación; la pérdida de los derechos de los
trabajadores y de los funcionarios del Estado;
el miedo permanente a la muerte, a ser detenido,
secuestrado u obligado a dejar su lugar de
residencia, entre otros temores. Durante los
cuatro años de este gobierno y su parlamento, no
se ha aprobado una sola ley ni se ha tomado una
decisión para asegurar al pueblo de Iraq que el
futuro del proceso político sería distinto.
Si el gobierno de Obama necesita salvar lo que
pueda de la legitimidad del proceso político
ante los ojos del pueblo estadounidense mediante
la puesta en escena de unas elecciones, sus
propios aliados locales lo ven como un peligro
puesto que ellos podrían perder el poder. La
prueba es el hecho de que ninguna de las fuerzas
aliadas con EEUU quiso permitir a los refugiados
—a los que se obligó por la fuerza a marcharse—
que participaran en las elecciones. Entre otras
pruebas está la decisión de retrasar la
aprobación de ley electoral —que regula el
proceso electoral— hasta el último minuto con la
finalidad de teatralizar las elecciones. Es EEUU
quien presionó a sus aliados en el actual
parlamento para permitir que los refugiados
participen en las votaciones mientras que al
mismo tiempo se asegura, por diversos métodos,
que estas elecciones sean inviables.
Durante los siete años de ocupación, EEUU ha
utilizado de forma repetitiva esta pauta
política, que consiste en provocar o en
permanecer en silencio frente a los ataques
perpetrados por sus aliados contra la
resistencia iraquí, contra quienes la apoyan o
contra quienes ellos suponen que la apoyan, al
mismo tiempo que critican con las palabras, pero
no con los hechos, esos mismos ataques con la
finalidad de ganar el corazón de las víctimas,
intentado hacerlos creer que EEUU los protegerá
contra sus aliados. EEUU ha utilizado otra vez
esta táctica durante estas elecciones. Al mismo
tiempo que no hace nada contra las permanentes
detenciones generalizadas, las deportaciones,
las ejecuciones, los asesinatos, las
acusaciones, intimidaciones, falsificaciones y
en general contra todos los actos ilegales
llevados a cabo por sus propios aliados,
declara, de vez en cuando, que las elecciones
tienen que ser transparentes.
Esas elecciones fueron falsificadas de antemano:
la falsificación de las elecciones no ocurre
necesariamente el día de las propias elecciones.
Cuando no hay registros fiables de los votantes,
ya sea fuera o dentro de Iraq, cuando hay terror
contra los oponentes y las minorías, cuando no
hay procedimientos ni reglas respecto a las
entidades políticas, a sus mecanismos de
financiación, a las campañas electorales, a la
regulación de la igualdad de derechos de los
candidatos rivales, cuando el gobierno puede
utilizar todo el aparato del Estado y sus
instituciones contra sus propios rivales, está
claro que las elecciones serán falsas y no
reflejarán el verdadero deseo del pueblo iraquí.
Muchos gobiernos, instituciones internacionales
y asociaciones declararon que querían unas
elecciones libres, justas y transparentes. Esas
buenas intenciones si no van acompañadas de
actos sobre el terreno se considerarán un
silencio cómplice de la falsedad de los
resultados. Recordemos que la resolución 1483
del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
estipula las obligaciones de las fuerzas
ocupantes, pero Naciones Unidas permanece en
silencio ante las violaciones de la Ocupación
ante esas obligaciones, dando por tanto a EEUU
la libertad de hacer lo que quiera que deseen
hacer en Iraq como si fuera legal. En este
contexto, es evidente que el próximo parlamento
que se constituya será nuevamente un producto
estadounidense preparado por los aliados de
EEUU, que tendrá nuevas caras pero no serán
verdaderos representantes iraquíes.
La resistencia iraquí y las fuerzas
antiocupación, la primera fuerza política en
Iraq, son conscientes de esta actuación
repetitiva de la política estadounidense. Por lo
tanto, no pueden considerar esas elecciones como
legítimas y democráticas. La antítesis entre la
ocupación y las fuerzas de la resistencia y de
la antiocupación revivirá inmediatamente tras
las elecciones, como el primer conflicto en la
política iraquí. La resistencia y las fuerzas
antiocupación se oponen al acuerdo de Seguridad
(SOFA), a los contratos petrolíferos, a la
división de Iraq y a la destrucción de su
identidad árabe y musulmana, al régimen
teocrático y fascista que Irán —aliado de EEUU
en Iraq— quiere establecer y se opondrá a todo
lo que resulte de la ocupación y su ilegal
proceso político, porque apoyan al pueblo
iraquí, que no está representado en estas
elecciones. Saben que las tácticas empleadas en
las elecciones las utiliza la ocupación para
dividirlos sobre la cuestión de si deben o no
participar en las elecciones. Por este motivo,
como se desprende de sus declaraciones y su
posicionamiento político, no impedirán a sus
seguidores que voten en apoyo de este o aquel
candidato bien por considerarlo el menos malo
bien porque pueda solucionar problemas locales
como ocurrirá en muchas provincias,
especialmente en Kirkul, Mosul y Bagdad. Además,
permitirán que la gente vea por sí misma que
estas elecciones no cambiarán en nada sus vidas.
Al garantizar la libertad de voto para sus
seguidores la ocupación impedirá que las
elecciones se utilicen como un medio para aislar
a la resistencia iraquí del pueblo iraquí. Bien
al contrario, la falsificación de las elecciones
y la hipócrita actuación de EEUU obligará a
algunas fuerzas que creen en el proceso político
a abandonarlo y unirse al movimiento
antiocupación.
Esas tácticas, que se han convertido en una
pauta repetitiva por parte de EEUU, nos
recuerdan a las utilizadas durante los
asesinatos sectarios de 2006-2007 «The
surge». Esos asesinatos se llevaron a cabo
ante los propios ojos y con el silencio (incluso
se dice que con la participación) de las fuerzas
de ocupación. Una vez que los asesinatos
produjeron los efectos deseados —cientos de
miles de muertos y millones de refugiados—
Estados Unidos pretendió proteger a las víctimas
convirtiendo las provincias en cárceles con
muros para controlarlos. No castigaron a ni una
sola persona por los asesinatos ni tampoco han
hecho nada para el regreso de los refugiados. Lo
mismo ocurre ahora en el contexto de estas
elecciones. Al mismo tiempo que EEUU quiere
hacer ver que desea unas elecciones
transparentes, las detenciones, los
desplazamientos las violaciones generalizadas de
los derechos humanos de los individuos y de las
comunidades, las ejecuciones, la prohibición de
candidatos, la falsificación de las elecciones
siguen produciéndose si que EEUU haga
absolutamente nada para evitarlo.
Esta vez, EEUU está jugando con fuego. Sus
tácticas intensifican la división entre sus
aliados locales, cuyas víctimas son los
iraquíes. Potencialmente están empujando, una
vez pasadas las elecciones, no sólo a una lucha
civil sino además a una guerra regional. El
proceso político pretendido no ha sido posible y
nadie quiere repetirlo para tener otros cuatro
años sangrientos. La esencia del proyecto de
EEUU y de sus alisados durante los siete años de
terror es la división de Iraq. Si su proyecto
continúa de cualquiera de las maneras llevará a
un enfrentamiento interno. ¿Está EEUU utilizando
las elecciones y el avivamiento de los
conflictos como una oportunidad para imponer el
proyecto de división de Iraq Joe Biden como un
hecho? Si EEUU, mediante las elecciones, negocia
únicamente con Irán y los dirigentes kurdos —sus
principales aliados— el futuro de Iraq y su
división, otras fuerzas políticas iraquíes no
aceptarán que el pueblo iraquí sea la víctima de
esas maquinaciones y reforzarán la resistencia
militar, política y civil.
Unos de los peligros de avivar los conflictos
existentes durante las elecciones es que los
aliados de EEUU, los dirigentes proiraníes y
kurdos, no aceptan ni aceptarán unas elecciones
transparentes para llevar a cabo su proyecto.
Usan y volverán a usar la fuerza —con o sin la
ayuda de EEUU— para imponer su proyecto sobre el
pueblo iraquí. Su plan no es sólo un peligro
para Iraq y su pueblo, sino también para los
países vecinos de Iraq. Cualquier lucha interna
puede extenderse fuera de las fronteras.
¿Intenta EEUU, a pesar de toda su propaganda,
revivir su ya fracasado proyecto de un nuevo
Oriente Próximo mediante una guerra regional? Ya
es hora de darse cuenta de que la única forma
posible de conseguir la paz, la estabilidad y la
democracia en Iraq es la retirada incondicional
de las fuerzas de ocupación estadounidenses, el
establecimiento de un gobierno de transición
apoyado por la resistencia, y la celebración de
unas elecciones libres, transparentes y
democráticas para devolver la soberanía de Iraq
a los iraquíes. Sin una ruptura con el proceso
político actual, Iraq se hundirá cada vez más en
la tragedia.
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Souad Al Azzawi ![]() |
VIOLACIONES DE LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS IRAQUÍES
bajo la ocupación anglo-estadounidense |
La Dra. Souad Naji al-Azzawi fue vicerrectora de
Asuntos Científicos de la Universidad al-Mamún
in Bagdad,
catedrática de ingeniería medio ambiental en la
Universidad de Bagdad y galardonada con el
premio 2003 Futuro Libre de Energía Nuclear
por su trabajo sobre contaminación
medioambiental en Iraq tras la Guerra del Golfo.
Iraq.
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Un mensaje para los estadounidenses
Nihal Fahad,
Tu silencio es más ruidoso que las bombas
Llena el vacío dejado por la crueldad
Crece y cae pesadamente sobre el pueblo
indignado
Y suaviza la angustia, la rabia, el dolor
Tu silencio es tan pesado como las bombas
Tu silencio habla de la cobardía indigna
Florece en la destrucción y la muerte
Fea, triste y pálida
Tu silencio, más mortífero que sus armas,
Insinúa tu desprecio
Viejo, frío y vacío
Tu silencio es más espeso que la sangre
Que se expande y da color al sagrado suelo
Mientras vemos, escuchamos, el sonido
De la indignación que nunca volverá
Tu silencio ensordecedor, hiela y entumece
Resuena con la impotencia del mudo,
Tras ello, muerte y destrucción
Llévalos a casa, lleva a casa a tus hombres
Ni sabios, ni héroes, ni aliados ni amigos
Los mercenarios de fines que justifican los
medios
Dejadnos curar, dejadnos vivir… marchaos mañana
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DE LA RESISTENCIA POLÍTICA IRAQUÍ Gijón, (Asturias)18 al 20 de junio de 2010 |
Campaña Estatal Contra La Ocupación Y Por
La Soberanía De Iraq |
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La Campaña Estatal contra la Ocupación y por la
Soberanía de Iraq (CEOSI) convocará el primer
encuentro internacional público y unitario de
las principales corrientes de la resistencia
iraquí, que unen a su proyecto de plena
recuperación de la soberanía de Iraq el de una
reconstrucción integradora, democrática y no
sectaria de sus instituciones. Este encuentro,
que tiene como objetivos animar el proceso de
convergencia del campo anti-ocupación y
favorecer su apertura a la comunidad
internacional, se celebrará en Gijón los días 18
al 20 de junio de 2010 bajo el título
Conferencia Internacional de la Resistencia
Política Iraquí. Esta iniciativa tendrá
lugar comenzado el octavo año de ocupación
estadounidense de Iraq y se producirá durante la
presidencia española de la Unión Europea.
El olvido informativo de Iraq no
significa que la situación haya mejorado o que
el fin de la ocupación esté cerca. El pueblo
iraquí afronta un momento crucial para su futuro
inmediato. El 7 de marzo de 2010 deberán
celebrarse nuevas elecciones legislativas, cuyo
objetivo es dar por concluido el proceso de
consolidación del control interno de Iraq con el
horizonte de una retirada completa de EEUU en
2011. Como en anteriores convocatorias, el campo
anti-ocupación no participará en las elecciones
al considerarlas ilegales, si bien no
interferirá en la participación popular en las
mismas.
Ante este panorama, el proyecto de
recuperación de la soberanía de Iraq va
inexorablemente ligado al de la reconstrucción
democrática e integradora de sus instituciones.
La ocupación militar no puede dar paso a un
régimen tutelado o a la fractura del país en
áreas de influencia de los gobiernos vecinos que
facilite el expolio impune de sus riquezas y de
su futuro. El pueblo iraquí quiere recuperar
plenamente su soberanía y la mejor herencia de
su pasado, aquélla que se encarnaba en una
sociedad integrada y dinámica, resuelta pese a
la adversidad de su Historia reciente. Este es
el proyecto que la resistencia iraquí encarna y
desea materializar, y que el encuentro de Gijón
pretende favorecer en un clima de confianza y
libertad.
Las corrientes democráticas
anti-ocupación están convergiendo lenta pero
inexorablemente. Desde que en 2007 se crearon
los cuatro Frentes en torno a los que se
aglutinaron la mayoría de los grupos
combatientes, la coordinación entre ellos ha
avanzado, si bien sin materializarse aún
en su plena unificación militar. Tras el
cierre de una primera fase de confrontación
militar con los ocupantes, los referentes
políticos y civiles de la resistencia mantienen
un diálogo sobre un programa y una estrategia
comunes, respecto a la necesidad de ofrecer una
interlocución unitaria tanto en Iraq como en el
exterior, un objetivo esencial para el futuro de
Iraq, con el fin de lograr una solución
democrática e integradora a la crisis que la
ocupación ha creado.
Este es el ánimo del encuentro de
Gijón, una cita a la que están ya comprometidos
máximos representantes de las principales
instancias políticas iraquíes anti-ocupación: la
plataforma Frente Patriótico Nacionalista e
Islámico (órgano político del Frente Yihad y
Liberación), la Asociación de Ulemas Musulmanes
(cuyo secretario general, el jeque Harez al-Dari,
ha sido designado como representante político
por las facciones militares del Frente Yihad y
Cambio), el Consejo Político de la Resistencia
Iraquí (instancia política de la tercera
plataforma militar, el
Frente Yihad y Reforma) y, finalmente, el
Congreso Fundacional Nacional Iraquí (un
plataforma de más de 20 asociaciones civiles y
partidos políticos), además de líderes kurdos,
intelectuales de sucesivos exilios, activistas
civiles y representantes comunitarios, hombres
pero también mujeres que recordarán el papel
esencial de este colectivo en la historia
contemporánea de Iraq:
Judeir al-Murshidi, secretario general del
Frente Patriótico Nacionalista e Islámico de
Iraq.
Jeque Bashar
Mohamed al-Faidi,
portavoz y miembro del comité ejecutivo de la
Asociación de Ulemas Musulmanes.
Ayatolá
Yawad al-Jalesi, secretario general del
Congreso Fundacional Nacional Iraquí.
Jeque
Ali al-Yuburi,
secretario general del Consejo Político de la
Resistencia Iraquí.
Haifa Zangana,
escritora, residente en Reino Unido.
Jeque
Ahmed al-Ganim, secretario general del
Consejo de Tribus del Sur de Iraq.
Arshad Zibari,
secretario general del Partido de Justicia
kurdo.
Yusef Hamdan,
dirigente del partido comunista Unión por el
Pueblo.
Asma al-Haidari,
activista y relatora de Derechos Humanos.
Isam al-Chalabi, experto en petróleo, ex
ministro iraquí del Petróleo (1987-1990).
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